Cada que amanezco en casa pienso, estoy sola hoy no toco llegar tarde a la oficina… pero voy a sacudir y luego tomaré el horario de oficina normal… transcurre el día y pase más tiempo en la computadora que atendiendo a los niños.
Ya luego toca hacer comida, medio ordenar y tengo tiempo para ellos y es cuando todo se pone fatal.
Empezamos a molestarnos por las tareas, por los pendientes, por las tareas de casa que no se hicieron. Nos enfadábamos y cada quien a su habitación y luego entra mi perseguidora y me dice que soy una mala mamá. Los veo dormir y digo mañana seré mejor y es que siento que me reflejo con cada uno de ellos a esa edad y cada que se duermen así, sé que se sienten mal como me sentía yo si me acostaba enfadada.
Todos los días intento ser mejor madre, escucho tantos consejos, charlas, podcasts y trato de implementar algo, pero aún así siento que este trabajo de mamá es donde no soy tan buena.
Hoy desde el silencio de casa y en mi soledad, extraño esos “mamá, mamá, mamá”
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